El feminismo busca la igual da

El feminismo busca la igualdad. Que machista, misógino y neanthertal supone, ya no ponerse en contra, sino simplemente hacer preguntas incómodas para las que no encuentras más respuestas que insultos o reducciones al ridículo de tus argumentos. Que fascista es no aceptar a pies juntillas y sin rechistar el discurso de la falta de igualdad entre hombres y mujeres sin que nadie sea capaz de contestar a la pregunta de que derechos le faltan a la mujer y de los que sí disponga el hombre. Tienes que aceptar que vives en un patriarcado que oprime y subyuga tanto a las mujeres que tienen la única ley en vigor que discrimina por razón de sexo. Y la Ley integral de violencia de género, no discrimina precisamente a la mujer.

Pero no tienes derecho a quejarte, que a ti te sirven la cerveza.

Es tan patriarcal este estado opresor del que formas parte, que el Instituto vasco de la mujer propone que las amas de casa cobren por realizar las tareas del hogar, pero se olvidan de los hombres. Y aquí siempre aparece la típica tontaina o el típico planchabragas a decirte que son cuatro las que las hacen. Y fíjate, incluso comprando ese absurdo y falaz comentario, me rechina lo mismo que ver a dos mujeres albañiles trabajando gratis. Total, solo hay dos.

Y entiendo que hay cosas mucho más apremiantes para el feminismo como, por ejemplo, ponerles faldas a los muñequitos de los semáforos, que te sientes con las piernas abiertas o que el camarero tenga la desfachatez de servirte a ti el filete de ternera y a ellas el pescado.

Pero el feminismo busca la igualdad.

Y por eso me pregunto para cuando tienen pensado las asociaciones feministas y su caterva de cachorros tuiteros, manifestarse y exigir el mismo trato para las pruebas físicas que se realizan en el ingreso de la Guardia Civil, policía nacional o ejército profesional. Donde, por cierto, no existe discriminación salarial pese a tener el ingreso más sencillo. Contradicción por otro lado en la que caen cuando te tachan de asqueroso machista cuando osas decir que físicamente, hombres y mujeres no somos iguales por norma general. Es decir, somos iguales hasta que queremos acceder a las Fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. Ahí, la igualdad se diluye y se va por el desagüe…

Pero no te quejes, a ti no te lanzan piropos desde las obras.

Todavía sigo esperando una condena del feminismo por los escraches realizados al estreno de la película Silenciados. Una película que tuvo la osadía de contar historias sobre hombres maltratados y que a día de hoy me sigo preguntando que daño hace a la sociedad conocer dichas historias. Al feminismo parece producirle urticaria que se cuenten historias que no giren alrededor de los colectivos que ellos señalan e intentan impedir que se visibilicen.

Al feminismo, esos que buscan la igualdad a toda costa, parecen olvidar que a día de hoy el 016 todavía sigue sin atender a hombres por violencia de género. Perdonen esta mía ignorancia, pero a mi entender, esto dista mucho de empezar a parecerse a igualdad.

El feminismo busca la igualdad salvo en los casos de prestación a huérfanos por violencia de género, prestaciones que van desde los 140 euros hasta los 600 dependiendo si el progenitor asesinado es el padre o la madre. No parecen tener ningún problema en crear víctimas o huérfanos de primera y de segunda.

Pero no te quejes, según el feminismo, tú no tienes miedo de madrugada en una calle oscura.

El feminismo busca con tanto ahínco la igualdad que la policía de Bilbao se vio obligada a retirar un tweet en el que ofrecían protección tanto a hombres como mujeres. Y eso, para el feminismo fue un bochornoso patinazo de alguien que solo debe de estar para proteger a la mujer.

El feminismo busca la igualdad excepto cuando se trata de incentivar a colectivos infrarrepresentados en carreras universitarias. Donde proponen matrículas gratis el primer año para ciencias e ingeniería, no así en carreras, que casualmente es el varón el que está infrarrepresentado. Al feminismo ni está ni se le espera. Tampoco verás como el feminismo mete la nariz para incentivar a las mujeres a subirse a andamios, excavar minas o alquitranar carreteras. Ahí la igualdad puede esperar…

Pero el feminismo busca la igualdad.

Salvo si quieres emprender un negocio, en cuyo caso si eres hombre tendrás que conformarte con ayudas mucho menores en prácticamente todas las comunidades autónomas por haber cometido el delito de nacer con un pene entre las piernas.

Ayudas vitaminadas en el caso de ser víctima de violencia de género. Cosa que está muy bien salvo por el pequeño detalle de que en el caso de los hombres no se contempla esa opción. Si has sido humillado y agredido por años, te jodes y a la cola como todo el mundo.

Pero el feminismo busca la igualdad.

Tanto que el asesinato de 11 hombres en la comunidad de Madrid durante el año 2017 es una gran noticia que habla muy positivamente de la seguridad de la capital. Pero el asesinato de 5 mujeres en el mismo periodo es un dato terrible. El hombre como elemento prescindible.

Pero no te quejes, a ti te dan la mano y no dos besos.

Por eso Podemos pide crear un organismo para acoger a inmigrantes ambientales, pero poniendo especial énfasis en las mujeres indígenas, citando unos datos de una ONG británica que sostiene que el 80% de la inmigración ambiental son mujeres. Y sin entrar en comprobar si esos datos son ciertos o no. Si eres del montón del 20% te jodes. Segmentando la vulnerabilidad.

Segmentando donde interesa, porque si ese 80% te parece razón suficiente para crear ese organismo. No parece tenerse en cuenta en este comedor social de Cantabria que da la voz de alarma por la feminización de la pobreza, que ha llegado a un alarmante 12% en el caso de mujeres. El otro 88% entiendo que será a repartir entre velocirraptores, salamandras, maniquís y hombres… Nada que deba preocupar más allá del terrible 12%.

 Pero el feminismo busca la igualdad.

Y tanto es así que en el decálogo de ideas para una escuela feminista se propone usar el femenino o el neutro para dirigirse a los alumnos. Pero nunca el masculino.

Pero no te quejes, dicen que a ti no te tocan el culo en las discotecas.

El feminismo busca la igualdad con tanta fuerza que se consiguió que el ayuntamiento de Castellón ponga en marcha paradas de bus exclusivas para mujeres en horario nocturno, pero que se les olvidara otros colectivos aún mas vulnerables como ancianos o personas discapacitadas.

El feminismo exuda tanta igualdad como para privar solo a los alumnos varones de esta escuela de Huelva del recreo para empatizar con lo que sucedía hace 60 años. Al final tuvieron que recular y no fue precisamente gracias al feminismo.

Si al final el feminismo va a tener razón y sí que existe una brecha de género.

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