Adoctrinamiento feminista

En este enlace de la Wikipedia podemos leer la siguiente definición de “Adoctrinamiento”

El adoctrinamiento (a veces llamado indoctrinación,​ por influjo del inglés indoctrination), es el conjunto de medidas y prácticas educativas y de propaganda encaminadas a inculcar determinados valores o formas de pensar en los sujetos a los que van dirigidas. Históricamente, el adoctrinamiento ha sido promovido tanto por las élites sociales dominantes como medio de control social no explícito ni necesariamente coactivo, pero sí influyente; como por grupos religiosos e ideológicos extremistas, frecuentemente contrarios al orden establecido. Algunos autores también consideran adoctrinamiento la formación sesgada o el filtraje de informaciones de ciertos grupos extremistas, sobre personas o menores sujetos a la influencia de sus organizaciones.

El adoctrinamiento a diferencia de la educación no siempre pretende convertir al sujeto en un individuo autónomo, con sus propios elementos de juicio, sino que frecuentemente el adoctrinamiento se caracteriza por la fe ciega y la ausencia de pensamiento crítico. En casos extremos el adoctrinamiento incluso puede ir acompañado de técnicas de lavado de cerebro.

El adoctrinamiento no es algo tangible, lo que lo hace invisible ante un ataque frontal. Es decir, no hay un “enemigo físico” al que combatir. Pero es extremadamente peligroso, porque ataca e inocula su mensaje sobre un sector muy específico de la población.

Disfrazado de buenismo y rebeldía contra el sistema dominante, crea una atmósfera de indefensión y desamparo sobre un sector (o varios) muy concretos. Atmósfera que nunca ha estado ahí, pero quien compra y divulga su mensaje queda protegido por su paraguas. Un paraguas todopoderoso y salvador que luchará por proteger tus intereses y que asegura, a corto o medio plazo unos jugosos beneficios para ti y tu grupo social. Te hace creer que formas parte de algo histórico, algo que se leerá en los libros de historia. Te hace creer que eres especial… No te engañes, el adoctrinador busca su propio beneficio. Al adoctrinador, no le importa tu vida, ni tu salud, ni saber como te llamas. Al adoctrinador solo le importa sacar beneficio de tus problemas, de tu suicidio o tu muerte. Una vez sacado el rédito a eso, echará tu imagen a la basura e irá a por el siguiente.

Por eso, el adoctrinador no acepta un discurso opositivo al suyo y recurre de manera constante, a exponerte a la turba que le aplaude y repite, de manera fotográfica cualquier eslogan que emita o berree. Al insulto rápido y a colocarte urgentemente en el lado de los “malos” u “opresores”. No necesita rebatirte nada, sus cachorros harán el trabajo sucio.

Un perfecto adoctrinador, Joshep Goebbels, uno de los mejores comunicadores que han existido y jefe de la división de propaganda nazi en 1930, lo tenía claro.

“Individualizar al adversario en un único enemigo” (Machismo actualmente)

“Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos,(Brecha salarial, techo de cristal…) respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

“Acallar sobre las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos (Hombres maltratados) y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines”. (La Sexta, El Diario…)

“La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. (Opresores/oprimidos)

“Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas”. (Machismo, racismo, supremacismo…)

¿Y qué finalidad tiene todo esto?, la infantilización y eterno victimismo de la mujer en un mundo que la oprime, la desdeña y la trata como ciudadana de segunda. Que necesita del amparo y constante protección de un Estado que vive de su sufrimiento y en el que no es capaz de discernir que está bien y que está mal si no lo lee en algún sitio.

Aquí un ejemplo de un buen adoctrinamiento feminista.

Absuelto un profesor de hípica acusado por una alumna menor de edad de agresión sexual

Ella tardó tres años en darse cuenta de que había sido agredida, no por su propia experiencia. No porque ella sufriera trato vejatorio, agresión o intimidación alguna, ya que fue TODO CONSENTIDO POR LAS DOS PARTES, sino porque leyó un libro. Un libro de alguien que viviendo de esto, necesita que los números engorden, que les den la razón para seguir escribiendo libros. Con un poco de suerte para contar su historia o la tuya y recibir beneficio económico por ello. Una vez contada, irá a por la siguiente. Tú, olvídate de ser recordada.

NO TE CREAS NADA DE LO QUE TE HE DICHO, INVESTIGAR POR TU CUENTA Y ESCUCHAR DISCURSOS OPOSITIVOS SOLO DEPENDE DE TI.

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